Quemaduras Parte II

Quemaduras Parte II

Como hemos comentado en el post anterior, las quemaduras pueden producirse por diferentes agentes:

• Por fuego.
• Por productos químicos.
• Por electrocución.
• Por frío.

En todas ellas y como primera norma a tener en cuenta, SE DEBERÁ SEPARAR CORRECTAMENTE A LA VÍCTIMA DEL FOCO TÉRMICO.

En las quemaduras por fuego, apagaremos las llamas de la víctima, con una manta ignífuga, o revolcándola sobre el suelo. NO con chorro de agua (podemos despegar la piel, además de enfriar demasiado al paciente, lo que podría llevarle a una hipotermia).

Mientras está en la ducha procederemos (no sin antes habernos colocado los EPIS necesarios, para evitar entrar nosotros en contacto con el producto), a quitarle  joyas, relojes, pulseras, anillos, etc., que posteriormente puedan cortar la circulación, cuando el miembro afectado se hinche. Si bien es cierto, que no se debería trabajar con ello, para evitar más de un accidente.

Hecho esto, seguiremos aplicando la norma general en quemaduras.

Cabe mencionar que la quemadura puede ser ocular, en cuyo caso seguiremos irrigando los ojos con peras (siempre desde el centro del ojo hasta el lagrimal), hasta la llegada al centro hospitalario.

Peras de irrigación

En las quemaduras eléctricas, deberemos prestar especial atención a la hora de separar a la víctima, cerciorándonos bien, de que no se producirá una caída a distinto nivel más peligrosa que la propia quemadura, (un primer auxilio consiste en el mantenimiento de la vida, hasta que llega la ayuda sanitaria profesional).

Iniciaremos la evaluación primaria, y en caso de parada cardíaca, comenzaremos con la reanimación.

Buscaremos otras posibles lesiones como hemorragias, shock (bastante frecuente en estos casos), fracturas…, tratando siempre la lesión más grave.

No deberemos aplicarle pomadas aunque sean específicas para quemaduras, pues puede que no sea el bálsamo adecuado para el agente causante, lo que conllevaría al posterior barrido del ungüento con el consecuente dolor que se va a producir.

Deberemos comprobar sus constantes vitales (consciencia-respiración-pulso), ya que se nos puede presentar un problema mayor que el de la quemadura, como el de una parada cardiorrespitatoria (cuyo auxilio comenzaría realizándole la reanimación cardiopulmonar o RCP).

Intentaremos refrescar las quemaduras al paciente con agua a temperatura ambiente (no agua congelada), con paños grandes, LIMPIOS, y húmedos.

Y procederemos a llevarlo al centro asistencial médico más cercano.

En las quemaduras por productos químicos, se producen cuando la piel entra en contacto directo con sustancias químicas como ácidos o bases. Es importante determinar de qué producto químico se trata. Deberemos consultar la Ficha de Datos de Seguridad, pues en ella se nos determinará cuál será el primer auxilio a tomar (hay productos químicos que entran en reacción con el agua, con lo cual no podremos refrescar la zona bajo ningún concepto). En la NTP 237 (notas técnicas de prevención), tenemos un listado aproximativo de reacciones químicas peligrosas con el agua, a modo de orientación.

Salvo en esos casos concretos, se procederá a hacer un lavado generoso con abundante agua, teniendo especial cuidado con las salpicaduras. Lo ideal sería tener una ducha o un lavaojos de emergencia.

Colocaremos un apósito grande, limpio y estéril tapando la quemadura sin presionar. Jamás usaremos algodón (se puede deshacer dentro de la herida, y el barrido sería peor, y mucho más doloroso).

En las quemaduras por congelación, nunca friccionaremos las partes del cuerpo afectadas.

Intentemos llevar a la víctima a un lugar más cálido y la abrigaremos con una manta aislante. En caso de sufrir congelaciones en los pies, es preferible que la persona afectada no camine.

Si tiene la ropa o el calzado mojados, intentaremos quitárselo con mucho cuidado y cubriremos su cuerpo con mantas o toallas secas y limpias.

Puede aplicarse povidona yodada para evitar que las quemaduras se infecten.

Posteriormente lo trasladaremos al centro hospitalario más cercano. El proceso de descongelación es lento y muy doloroso, y hasta que la piel recupere la normalidad, tenderá a hincharse, se amoratará y le escocerá mucho.

Siempre que esté consciente, sí podemos ofrecer alguna bebida caliente (por supuesto nunca alcohol), como una sopa, o un cacao, ya que ayudará a mejorar la temperatura corporal y evitará el riesgo de hipotermia.

 

Zaida Rodriguez

 

 

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