Espalda sana

Espalda sana

 

“Eres tan joven o tan viejo como te sientes. Si tu espalda es rígida con 30 años, entonces eres viejo. Si consigues que sea móvil y flexible a los 60, entonces te seguirás manteniendo joven”(Joseph Pilates).

Es curioso, pero si preguntas en un grupo amplio de personas de cualquier curso que estemos impartiendo: ¿os duele la espalda?, la amplia mayoría de ellos  te dirá que sí. Es algo aceptado por todos, vamos cumpliendo años y van llegando los achaques propios. ¿En serio?, ¿son propios?.

El 80% de la población sufrirá dolor lumbar en algún momento de su vida, según un estudio de la Sociedad Española de Reumatología, que advierte del riesgo que conlleva adoptar malas posturas: «Aunque las causas de estos dolores pueden ser enfermedades degenerativas, traumatismos o golpes, en la mayoría de los casos provienen de malos hábitos, gestos y posturas inadecuadas». Es una de las principales causas de baja laboral en nuestro país.

Sin embargo no ponemos remedio a esto, ni en nuestra vida laboral ni en la privada.

Muchas veces un simple acto como ir a la compra, puede repercutir en nuestra espalda, pues llevamos más de 3 kg de peso en una sola mano, sin compensar la espalda, porque vamos hablando por el teléfono móvil con la otra mano. Llegamos a casa, tras una dura jornada laboral y nos tumbamos en el sofá (sé que esto es muy impopular pero el sofá es uno de los mayores enemigos de nuestra espalda) y así sucesivamente.

¿Y en el mundo laboral? ¿Cuidamos nuestra espalda?.

En una ocasión, impartiendo un curso en una empresa,  me contaba un alumno  una anécdota, que desde entonces siempre explico en mis formaciones.

Estaba destinado en Francia junto a otros compañeros para realizar una parada técnica de una fábrica (lo que les suponía entrar en espacios confinados muy pequeños y adoptar posturas penosas durante muchas horas).

Así que por la mañana y a última hora de la tarde, se juntaban con un grupo de pintores asiáticos,  que durante 5 minutos hacía estiramientos.

“Los nuestros” se reían de aquellas poses, que les resultaban hilarantes. Pero la persona que me contaba la anécdota, no acabó ese trabajo. Tuvo que volver de urgencia por una lumbalgia agravada por varias hernias discales (fruto de los excesos cometidos durante años), que lo enviaron directamente a quirófano.

 

Espalda sana

 

Con esto quiero decir que estiremos a diario nuestra espalda, varias veces al día, nunca es tarde para empezar.

Un bebé cuando se despierta, estira todo su cuerpo. ¿Por qué cuando vamos creciendo perdemos esa buena costumbre? ¿Acaso cuando salimos a correr (ese “running ” tan de moda últimamente), no nos estiramos pre y post ejercicio? ¡Lo veríamos  de locos! Pero  cuando se trata de ir al trabajo no lo vemos así.

¿Qué deberíamos hacer para tener una espalda sana?.

A parte de caminar y hacer ejercicio, mantener un peso saludable,  no realizar movimientos repetitivos en la medida de lo posible, mantener una buena postura,etc, deberíamos dedicarle a nuestra espalda 5 minutos para estirarla, por la mañana y por la tarde.

Hay diferentes técnicas para hacerlo. El pilates, el yoga, el método feldenkrais o el tai chi, son adecuados y accesibles para todo el mundo.

Hoy os proponemos desde LANPRE FORMACIÓN, unos ejercicios muy sencillos, que nos ocuparán un corto período de tiempo:

1- En yoga se conoce como “saludo al sol”. Son una serie de ejercicios acompasados con la respiración que consiguen estirar, tonificar y estimular nuestra espalda, glúteos, piernas y brazos (es decir, es muy completo), además de  aumentar la flexibilidad:

 Espalda sana

 

 

2- El segundo ejercicio consiste en tumbarse en el suelo en posición decúbito supino y desde ahí realizar una torsión lateral (a ambos lados) como se muestra en la imagen:

Espalda sana

 

3- Secuencia de estiramientos  tal que así:

Espalda sana

4- La postura del perro y el gato, muy beneficiosa para la zona lumbar y dorsal:

Espalda sana

5- Diferentes movimientos desde posición tumbada, para reforzar zona dorsolumbar:

 

Espalda sana

 

 

Por último, os dejamos un enlace a un vídeo donde podemos ver cómo estiran unos trabajadores antes de empezar a trabajar. Con ese ritmo estoy segura de que  comienzan el tajo de mejor humor:

 

 

No tenemos excusas para darle una” buena vida” a nuestra espalda.

 

 

 

 

 

 

 

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